Un día me topé con la portada de un disco del grupo de neo-prog Marillion y acto seguido tuve que informarme acerca del autor de la misma. Detrás de ella estaba el ilustrador británico Mark Wilkinson (Windsor, Inglaterra, 3 de octubre de 1952) , cuyos caleidoscopios de colores captó la atención de muchos más artistas con los que ha ido trabajando con el paso de los años: desde Iron Maiden hasta Judas Priest, desde Peter Gabriel hasta Kylie Minogue, desde Robbie Williams hasta The Darkness . Mark explotó esos años en los que imperaba el vinilo y se daba una importancia capital al arte gráfico y los desplegables. ___________________________________________________________ ___________________________________________________________ MARK WILKINSON https://mark-wilkinson.co.uk/
Este domingo estuve en A Coruña, y no quería dejar pasar la oportunidad para visitar la exposición que la Fundación MOP le ha dedicado a uno de los fotógrafos más venerados en el universo de la moda. Coronado por Vogue (revista para la que produjo 165 portadas entre 1943 y 2004) ante el objetivo de Irving Penn han posado tantas personalidades que su curriculum asusta: desde Audrey Hepburn hasta Dalí, desde Truman Capote hasta Picasso, desde Richard Avedon hasta Marlene Dietrich. desde Yves Saint Laurent a Versace, desde Hitchcock hasta Miró. En la exposición, además de retratos, se puede apreciar su buen ojo con los bodegones o con algo tan insignificante como las colillas de los cigarrillos, dándole sentido a las palabras de Marta Ortega: "En sus manos, lo cotidiano se vuelve extraordinario" . Y por si fuese poco, el telón de fondo neutro en el que fotografió a todos estos iconos, desgastado, deshilachado por los bordes, desgastado de sostener tanta historia durante medi...
MARGUERITE DURAS Hiroshima Mon Amour Marguerite Duras nació en Gia Dinh, un pueblo de la indochina francesa (actual Vietnam) en 1914, pocos días antes del estallido de la Primera Guerra Mundial. "Hiroshima mon amour" la coronó como una de las principales figuras de la literatura francesa. ¿Ayudó que su adaptación al cine se convirtiese también en un clásico instantáneo? Por supuesto. La historia es de sobra conocida: una francesa y un japonés se conocen en Hiroshima doce años después de la hecatombe y viven un romance imposible. Dos amantes. Dos ciudades. Una guerra. La peli, como el libro, tampoco es apta para todos los públicos. EL. - ¿Por eso me dejaste subir a tu habitación anoche...? ¿Porque era tu último día en Hiroshima? ELLA. - No, en absoluto. Ni siquiera lo pensé. EL. - Cuando hablas, me pregunto si estás mintiendo o si dices la verdad. ELLA. - Estoy mintiendo. Y digo la verdad. Pero a ti no hay razón para que te mienta. ¿Para qué? EL. - Dime... ¿te ...
Comentarios
Publicar un comentario