LITERATURA / Fernando Savater
FERNANDO SAVATER
La hermandad de la buena suerte
La última vez que había leído a Fernando Savater (San Sebastián, 1947) había sido en el instituto. Dos décadas después y casi sin querer, un libro de él (en este caso "La hermandad de la buena suerte") ha caído en la mesita del salón de mi casa. Lo había disfrutado en su día pero ahora me ha costado un poco más. A pesar de haber ganado premios importantes, esta novela de aventuras con toques metafísicos ambientada en las carreras de caballos a mi no me ha acabado de enganchar. Espero que, de caer en tus manos, tengas más suerte.
Es un aficionado inquieto, sin sosiego, como es inquieto en todo lo demás, siempre tienen la atención puesta en lo que ha de venir, el presente lo da por sentenciado, o sea que lo ha sentenciado él. Nunca admitirá que es precisamente el presente quien nos sentencia a todos.
.........
Dice Van den Borken que los sueños son una congestión de la imaginación, sobrecargada por las palabras no dichas, los actos no realizados, los afectos de odio o de amor que no expresamos ni nunca expresaremos. También los besos no dados, añado yo, los besos que se nos pudren dentro como mariscos verdosos, cada vez más fétidos por el calor.
.........
Sin embargo, aunque uno renuncie a la Providencia o a la Sabía Naturaleza que todo lo planea (y que son lo mismo), todavía queda lo más irrefutable, lo que nadie puede negar aunque carezcan de explicación última: los hechos. Esos hechos azarosos que nos construyen o destruyen, que juegan a nuestro favor o en nuestra contra (...). Y de tales hechos nos interesan, ¿Qué digo nos interesan?, nos fascinan unos cuantos en especial, aquellas casualidades que nos salvan de improviso o que nos proyectan a la gloria, esas que representan lo mejor que puede pasarnos, sin vulgares moralismos ni interesadas meritocracias, o sea, por decirlo en dos palabras: la denominada buena suerte. Ahora se lo puedo decir ya: la nuestra es la Hermandad de la Buena Suerte.

Comentarios
Publicar un comentario