viernes, 29 de abril de 2016

CRÓNICA CONCIERTOS / M-Clan

M-CLAN
Espacio Estilo (Oviedo)
Jueves 28 de abril 2016

La “Gira Desarmados” lleva a los M-CLAN, en formato dúo y en acústico, a un puñado de ciudades españolas. Oviedo era una de ellas. Esto fue lo que ocurrió en la Sala Estilo. 

TEXTO y FOTOS: Jonathan Pérez del Río


Hay artistas que no soportan la inactividad. Es el caso de Ricardo Ruipérez y Carlos Tarque, almas mater de M-Clan, quienes aprovechan cualquier coyuntura para lanzarse a la carretera. La última escusa es esta mini gira patrocinada por Mahou y bautizada como “Desarmados” en la que la dupla repasa sus grandes éxitos en formato acústico y en recintos más modositos. Un pequeño antojo antes de meterse en el estudio a grabar su nuevo trabajo. Sold Out en el Espacio Estilo, aunque no se respiraba agobio alguno en el recinto. No se quiso sobrepasar el aforo y es de agradecer.


Saltaron a la tarima Ricardo y Carlos armados únicamente con guitarra y voz (para ser justos, en el caso de Carlos también cajón flamenco, armónica y pandereta) y con el respaldo de un repertorio de éxitos que cala en cualquier generación y que ya forma parte del cancionero popular del rock español.

Arrancaron voluntariosos pero pronto aparecería un enemigo inesperado: el público. El respetable hizo de todo menos honor al nombre. Del murmullo constante se pasó al coloquio, y de este al postureo de rigor, con odiosos selfies mientras sus autores les dan la espalda a unos músicos con 22 años de trayectoria. “Filosofía Barata”, sí señor. Fue tal la falta de respeto que Carlos, de muy buenas maneras eso sí, pidió (hasta en 4 ocasiones) un poco de silencio. Vergonzoso. Lo triste es que esto ya no solo sucede en los conciertos del circuito más comercial. Es triste empañar una crónica con algo así. Tan molesto que no se puede ignorar. 


Centrándonos en lo meramente musical, Carlos y Ricardo tomaron aire e intentaron reconducir la situación. No era una de esas noches para buscar la magia de los acústicos, y eso que hay canciones (“Miedo” o “Inmigrante”, esta última dedicada a los refugiados) que la piden a gritos.

M-Clan aprovecharon para recordar a algunos de los últimos caídos: como Prince (con “Calle Sin Luz”, un tema con el que se intentaron aproximar a sus influencias negroides) o como Glenn Frey de los Eagles (entonando el inmortal “Take It Easy”). Un par de guiños a ilustres del R&R. Hubo más. En un momento en el que Ricardo tuvo que ausentarse para ir a boxes, Tarque se enfundó la guitarra y se animó con algún éxito de la Creedence Clearwater Revival (“Bad Moon Rising”). O cuando el vocalista retó con una sonrisa a los asistentes a que le contestaran ese trabalenguas que supone el estribillo de “Hard To Handle” de sus admirados The Black Crowes. Incluso hubo tiempo para interpretar entera “Hungry Heart” de Springsteen.


Con un ambiente enrarecido no apto para las canciones más desnudas, fueron los grandes clásicos de la banda los que acudieron al rescate. Las palmas y los coros aparecieron con “Llamando A La Tierra”, “Perdido En La Ciudad”, “Quédate A Dormir”, o las imbatibles “Carolina” y “Maggie Despierta” (reservadas para los últimos bises), esta última empalmada a la perfección con unos versos del “Te Quiero Igual” de Calamaro. Un gran broche a un concierto que nos dejó nubes y claros, y no precisamente por Carlos y Ricardo, quienes cumplieron como siempre con su hoja de ruta. Algo que llevan haciendo durante las dos últimas décadas. 

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