miércoles, 25 de mayo de 2016

CRÓNICA CONCIERTOS / Mambo Jambo

MAMBO JAMBO
Sala Apolo (Barcelona)
Jueves 19 de mayo 2016

Los Mambo Jambo presentaban en casa su nuevo trabajo, “Jambology”, y qué mejor escenario para hacerlo que el de la Sala Apolo. 

TEXTO y FOTOS: Jonathan Pérez del Río



Mambo Jambo en la Sala Apolo. Simbiosis perfecta. Una ecuación de una sola incógnita que no es tal pues los congregados allí sabían lo que iban a ver: a una de las bandas con mejor directo del panorama nacional. Al menos, eso dicen los que tienen el culo pelado de ver música en vivo. 

Fieles a su estilo, elegantes e impolutos, el cuarteto formado por el saxofonista Dani Nel.lo (icono del Rock&Roll nacional con una trayectoria que va desde Los Rebeldes hasta La Banda del Zoco, Nick CurranLos Lobos), el contrabajista Ivan Kovacevic (Nu Niles, Lazy Jumpers), el batería Anton Jarl (Tandoori Lenoir, King Nello) y la nueva incorporación a las seis cuerdas, Dani Baraldés (El Fantástico Hombre Bala, La Banda del Zoco, Macaco, Raimundo Amador), asoma en el escenario abriendo fuego con “Lago Salado”, el pildorazo encargado de abrir su último largo, “Jambology”, su trabajo más ambicioso hasta la fecha, donde pretenden definir su particular sonido (bautizado como Jambofónico) y que viene a ser una cocktelera llena de Rock&Roll con aromas 50s y 60s, Swing, Surf o R&B. La fórmula, de por sí irresistible, es tratada con el mimo de quien lleva mamando estos sonidos desde sus años mozos, y sabedores de ello, el combo no pierde el tiempo en predicar entre corte y corte, y van disparando, uno tras otro, enérgicos y sudorosos pepinazos innegociables en el estilo e impecables en la ejecución.


Sin apenas respiro, repasan lo más destacable de sus dos anteriores entregas (su debut homónimo “Los Mambo Jambo” y su reválida “Impacto Inminente”) y se dan el gustazo de homenajear con “Wham!” a Lonnie Mack (quien, como apuntó Dani fue “alguien que tuvo la mala suerte de morir el mismo día que Prince y nadie se acordó de él”), a Antón García-Abril con ese inolvidable “El Hombre Y La Tierra” o a los Frantics (“The Whip”), aunque obviamente la mayor parte del repertorio gravitaría alrededor de su nuevo largo. 

En directo son un rodillo, y cuando ponen la directa, cogen tal velocidad que corren el riesgo de descarrilar. Pero no lo hacen. Y a bajas revoluciones surgen las atmósferas propias de Banda Sonora de cine negro (imposible no imaginarse ciertos clichés con “Luces De Neón” de fondo). Humo de tabaco. Farolas en mitad de la noche. Mujeres fatal. Tugurios de mala muerte.

A Mambo Jambo les basta y les sobra con poco más de una hora para dejarte exhausto, y para demostrar que en nuestro país, y en estos afluentes del rock instrumental, no hay quien les tosa.







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